Mostrar mensagens com a etiqueta oic. Relacionados. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta oic. Relacionados. Mostrar todas as mensagens

julho 12, 2018

VIRGEN DEL CONSUELO (1850-2006)



VIRGEM DEL CONSUELO (1850-2006)
--
LA VIRGEN DEL CONSUELO
HISTORIA DE UNA APARICIÓN
pueblo de La Solana (Ciudad Real) vivió, prodigiosamente, una historia que ocurrió el año 1850, un día 25 del mes de Mayo. Por entonces sólo había una Iglesia parroquial en el pueblo:; más abajo existía un Convento de Religiosos Trinitarios que guardaban la figura de Jesús Rescatado. Pero, en la Plaza Mayor, como corazón que señala, se levantaba una Iglesia con esbelta torre y varias capillas, dedicada a Santa Catalina, virgen y mártir. Hermosísima en su construcción que se realizó entre los siglos XV al XVII, sobre un antiguo asentamiento de la fortaleza solanera. Al entrar en el interior del templo siempre se encontraba uno , con la mirada absorta, el impresionante retablo que se construyó a finales del siglo XVI y principios del XVII por Luis de Vellorino y Juan Ruiz Delvira y que, con sus imágenes y sus cuadros, nos recordaban la vida de la Virgen al lado de su Hijo Jesucristo. Aquí, en este templo, más concretamente en la capilla de San Ildefonso, se produjo el hecho que ahora vamos a contarles:

LA APARICION DE LA VIRGEN
Muy de mañana, la jóven María Antonia acudía a la Iglesia de Santa Catalina a orar a la Virgen de los Dolores que estaba en la capilla de San Ildefonso, allí la miraba y meditaba su soledad. Un día, estando en meditación delante la Virgen , de pronto, la vio pasar por delante de ella, hermosísima, con una velocidad tal que era imposible describirla. María Antonia se quedó aturdida. Pero volvió a repetírse la aparición de la Virgen. de esta forma, en varias ocasiones, y siempre en sábado. Pero un 25 de Mayo, la Virgen dejó su paso veloz y se detuvo ante la joven. Mucho rato estuvieron hablando las dos, y al final del encuentro, la Virgen le pidió a María Antonia que hiciera una estampa con su imagen según le dijera y que la llamara, desde ahora, Madre del Consuelo, porque a ella acudían los afligidos a los que siempre consolaba.
Estampa publicada en 1863 y que señala el momento de la 1ª Aparición de la Virgen del Consuelo a Maria Antonia García Parra Naranjo
Esta joven se llamaba María Antonia García Parra Naranjo. Sus padres eran Antonio y María Dionisia, y nació y vivió en la popular calle Ancha, en el barrio de El Santo. Se quedó muy pronto sin padres, y al ser hija única, tuvo que trabajar para poder subsistir. Se hizo panadera y en su casa cocía el pan que luego, a cambio de unas monedas, vendía a los vecinos. Cuenta la tradición oral que, en una ocasión, la Virgen dijo a María Antonia, preocupada por perder el pan de ese día, que estaba en el fuego, que no pasaría nada porque el pan lo había ya sacado ella del horno.
Pues a esta joven piadosa, con profunda fe popular, que frecuentaba la Iglesia para sus rezos y ayudaba a los pobres que lo necesitaban. Un 25 de mayo, como hemos dicho, en medio de resplandores, se apareció la Virgen del Consuelo con su Niño en brazos, mostrando su corazón, y acompañados del ángel Adelín.
María Antonia escribió: “En mi pena consuelo buscando tus dolores, María, contemplo, de mi villa Solana en su templo, donde mi alma se goza sin fin; veinticinco de mayo fue el día en el mil ochocientos cincuenta, y ese cuadro a mi vista presenta con María, Jesús y Adelín”. A los pocos días, el cura confesor de María Antonia, D. Eusebio María Morales, escribió una novena a la Virgen -que también lo había pedido la Señora- así como todo lo acontecido en estos días para que no se olvidara en la historia.
El 8 de junio del mismo año, se volvió a aparecer la Virgen , ahora, rodeada de un inmenso jardín y volviendo a recordar que se debía de hacer una estampa con su imagen. Ese día la Virgen iba derramando flores menuditas sobre el suelo, anunciando las gracias que iba a hacer a España.
Cuadro del Retablo de la Iglesia de Campo de Criptana donde se narra la 2ª Aparición de la Virgen del Consuelo
A partir de ese momento, hechos prodigiosos empezaron a ocurrir en el pueblo: un militar fue curado cuando María Antonia pidió por él a la Virgen del Consuelo… o la historia de la joven señora con fuertes dolores que se encomienda a la Virgen del Consuelo y desaparecen todos sus males. Y en aquella ocasión, cuando vinieron varias señoras de Manzanares para conocer a María Antonia e invitarla a ir a su pueblo; en el camino, dudando de la aparición, ésta le muestra que es verdad a través de una avutarda que coge con sus manos.
El sacerdote que escuchó y creyó la historia de María Antonia, Don Eusebio María, dejó escrito cómo debían dibujar a la Virgen en la estampa, según había dicho la Virgen del Consuelo a María Antonia:"De cuerpo entero, sobre una nube, un vestido fino, blanco y alegre, largo y será cerrado a la garganta, y un manto igual que el color del vestido que penderá de la cabeza. La punta izquierda del manto estará sobre el brazo derecho de la Señora ; como a su mitad estará sentado el Niño que tendrá unas lagrimitas en sus ojos, llaguitas en sus manos, heridito el corazón, saliendo de él bastante sangre. Sus manos en acción de abrirse al pecho para enseñar su corazón".
Este cuadro, ya acabado, lo vieron muchas personas. Estaba colocado en la capilla de la Parroquia de Santa Catalina, que se conoce con el nombre de San Ildefonso, en el mismo lugar donde unos meses antes se había vivido el acontecimiento que estamos recordando.
Unas semanas después se encarga la estampa con la novena de la Virgen en Madrid; pensaron hacer muchas copias, pero por unos problemas y otros, esta impresión no se acabó hasta el 3 de junio del 1851, un año después. Luego de distribuir las estampas por todos los sitios, y como la devoción era tan grande, se encargó una imagen de la Virgen del Consuelo con los mismos detalles que ella había pedido para su estampa.
Poco a poco la devoción hacia la Virgen del Consuelo fue en aumento.

LA IMAGEN DE LA VIRGEN DEL CONSUELO
El 10 de agosto llegaba la imagen de la Virgen del Consuelo a la estación de Alcázar de San Juan y el día 12 a La Solana. Su escultor fue Don Salvador Páramo y fue costeada por la señora Concepción Bustillo y Mena, que quiso dejar esta herencia a La Solana por ser el lugar que la Virgen había elegido para presentarse y comunicar al mundo su amor. Mientras tanto, en Daimiel preparaban el retablo encargado por la misma señora, que acogería la imagen. El artista del retablo era Manuel Martín Gil
Al llegar la imagen se llevó al Convento de las Madres Dominicas para que terminaran sus vestidos y le pusieran la corona. Tres meses tardaron en esta misión. Por fín, el 13 de noviembre de 1855,la imagen de Nuestra Señora del Consuelo salía preciosa del Convento de las Madres Dominicas para ir a la Parroquia. Fue una procesión extraordinaria con la banda de música de Manzanares; se voltearon las campanas y las personas llenaban las calles….
La procesión acabó en la nave de la Iglesia donde estuvo hasta el domingo 28 de diciembre. Después de celebrarse una solemne función religiosa se trasladó a la Virgen del Consuelo a la capilla de San Ildefonso, donde se apareció, y se colocó en el hermoso retablo fabricado en Daimiel. En lo alto del retablo también se colocó el cuadro inicial de la Virgen del Consuelo del que se habían sacado las estampas para la devoción popular.

SOR MARIA ANTONIA DE JESÚS
María Antonia García Parra, después de lograr ver a la Virgen del Consuelo en el cuadro que luego se sustituyó por una imagen, se retiró del mundo y se hizo pobre, obediente y humilde, ingresando en las Religiosas Concepcionistas de Manzanares, tomando el nombre de Sor María Antonia de Jesús. En muchas ocasiones María Antonia había visitado a la Virgen de los Dolores para meditar su soledad, ahora, ella, sería la compañera de la Virgen y estaría toda su vida con ella. Nada tenía sentido sino no era abandonarlo todo por aquélla que, con su Sí, cambió la humanidad. Por eso, Sor Maria Antonia, se dedicó a rezar y a escribir versos místicos que salían de su corazón y manaban amor. Así decía:
¿Cómo explicar podré yo
la grandeza y el poder
de mi Dios, que me dio el ser,
y al que tengo en posesión?

Es tan estrecha la unión
de mi Jesús, este día,
tanto, que dice: María,
es tuyo mi corazón.

Yo muriera ciertamente
en esta misma ocasión
si no alargara mi vida
el que esta en mi corazón.

Venga ya la dulce muerte
y en tu pecho colocada,
como firme enamorada,
vuele al cielo dulcemente.

¡Qué feliz será mi suerte
estando en tu compañía!:
¡Oh Jesús del alma mía,
que venga pronto la muerte!.

Mira que muero por verte:
venzan ya la porfía,
¡oh Jesús del alma mía!,
y venga presto la muerte.

Cúmplase ya la palabra
que me distes aquel día,
que en tu pecho colocada
al cielo me llevarías.

Venga ya la dulce muerte,
mi Jesús y Dueño amado,
que en caso tan apretado
no puedo vivir sin verte
Años más tarde, no se sabe cuando, moriría siendo aún muy joven.
Los años siguientes a la desaparición de Maria Antonia todo siguió igual y mucha gente visitaba el lugar de la Aparición de la Virgen , incluso desde las Indias; su patriarca, D. Antonio de Posadas Rubín, o el Arzobispo de Toledo Don Juan José Benet y Orbe y el mismo Monseñor Brunelli, nuncio de su Santidad en España, otorgaron indulgencias a aquellas personas que oraran a la Virgen del Consuelo de La Solana.

Estampa publicada en 1955 con motivo del centenario de la Aparición de la Virgen del Consuelo
Y el sacerdote solanero don Juan Alfonso López de la Osa, natural de La Solana, gran enamorado de la Virgen del Consuelo, recoge toda esta historia en dos libros que escribió en 1913 sobre la vida de Sor Maria Antonia de Jesús titulados: “La Virgen del Consuelo” y “Un capullo que se abre”. Gracias a él y a su familia hoy tenemos la vida y la historia de la Virgen. 

DESAPARECE LA IMAGEN DE LA VIRGEN DEL CONSUELO
Pero un triste acontecimiento ocurrió en julio del año 1936. Una guerra de locos llega a nuestro país, hermanos matan a los hermanos, vecinos odian a sus vecinos, familias se rompen por un enfrentamiento que nace de la forma de pensar y ser. Una barbarie que nunca debió existir y, que de un modo especial, se hace virulenta con la Iglesia y los cristianos. Aquí, en el pueblo de La Solana también llega la guerra de un modo violento y destruyen la Iglesia del Cristo del Amor, y queman el Convento de los Trinitarios y en Convento de las Monjas de Clausura se convierte en cárcel para los presos. La Iglesia de Santa Catalina es arrasada: el retablo del altar, el chapitel de la Torre , el despacho de la sacristía y todas las imágenes de Cristo, de la Virgen y de los Santos… todo desaparecen. Nada quedó nada de la Virgen del Consuelo
Días después de la quema de la Iglesia , el nuevo alcalde fue a ver los escombros y rebuscando entre aquella ruina, con la luz de una lamparilla, creyó ver de pronto unos ojos fijos en él. Se sintió lleno de pavor y huyó de allí, pero reaccionando, volvió al mismo lugar, encontrando el Divino Niño, que parecía mirarle, brillándole dos lagrimitas que caían de sus mejillas.
Lo recogió, llevándolo con gran cuidado a la sala de actos del Ayuntamiento, colocándolo en una repisa y diciendo – mandando mas bién- que fuera respetado este Niño por ser el que "se había aparecido a María Antonia". El alcalde se llamaba Gregorio Salcedo Velasco, es un personaje clave en la historia de la Virgen del Consuelo, hizo mucho bien al recoger y guardar la Imagen del Niño y al proteger a un grupo de Hermanitas de Ancianos Desamparados que huían de los pavores de la guerra.

Retablo e interior de la Parroquia de Santa Catalina destruidos en su totalidad en 1936
DE NUEVO LLEGA LA IMAGEN DE LA VIRGEN DEL CONSUELO
Durante la contienda civil, el sacerdote solanero Don Patricio Martín-Albo Velasco, permaneció protegido en Manzanares, manteniendo en secreto su condición. Al acabar la guerra regresa a su pueblo y, a la espera de que se organizara la diócesis y recibiera un nuevo destino, reside en la calle Don Rodrigo y colabora con la Parroquia de Santa Catalina en la administración de sacramentos y en su restauración hasta que es destinado al pueblo vecino de San Carlos del Valle. Don Patricio es importante en esta historia porque recibió el Niño Jesús de la Virgen del Consuelo que mantenía en su poder el Ayuntamiento solanero, gracias al alcalde republicano, Gregorio Salcedo Velasco, que lo guardó, y que también perdió su vida como consecuencia de este enfrentamiento de hermanos.
Por su parte, un grupo de vecinos empieza a reconstruir la Iglesia, lo mismo que la Capilla de San Ildefonso; y gracias a la colaboración de las hermanas Manuela y Encarna López de la Osa Posadas se adquirió una nueva imagen de la Virgen del Consuelo con las mismas características que la primera. Costó 1.400 pesetas, y el encargado de hacer los trámites de la imagen fue el sacerdote D. Gregorio Bermejo López y en el año 1941 llegó a La Solana la nueva imagen de la Virgen del Consuelo, colocándosele en sus brazos a su Divino Niño que se había salvado de la destrucción

Imagen del Niño Dios, recuperado de los escombros en la Guerra Civil de 1936 y que hoy bendice al pueblo enseñando su amor
Desde entonces y hasta ahora, las familias López de la Osa Posadas y sus descendientes, la familia Arroyo López de la Osa, han custodiado la Imagen de la Virgen del Consuelo, han costeado los gastos de mantenimiento y nunca han perdido la devoción hacia la Virgen que, hoy, sigue latiendo en La Solana y desde ahí, desde el mismo lugar donde Maria Antonia tuvo la vision, en la Capilla de San Ildefonso, sigue enseñándonos su corazón, que de amor sigue sufriendo por todo el dolor del mundo y nos sigue bendiciendo.

RECUPERANDO LA MEMORIA
En septiembre del 2005, reunido el Consejo Parroquial de la Parroquia de Santa Catalina y los sacerdotes, a propuesta de la Coordinadora de Jóvenes, se pide revivir la historia de la Virgen del Consuelo para que no se pierda y hacer que los jóvenes y demás generaciones, que desconocen este hecho, recuperen una memoria histórica, que sin saber por qué, se ha dejado caer en el olvido.
El 1 de diciembre se ponían en marcha todas las actividades en honor de la Virgen del Consuelo, y su párroco, Don Francisco Jiménez, ante los medios de comunicación locales, dice que estos actos son un regalo para la Virgen, al culminar el 150º aniversario de la Proclamación del Dogma de la Inmaculada Concepción de María. Don Candelo López, vicario parroquial, dijo que los sacerdotes de hoy, tienen la misma obligación y con la misma ilusión, que los compañeros pasados tuvieron a la hora de extender el mensaje de la Virgen a Sor Maria Antonia como Don Eusebio María, don Juan Alfonso, don Patricio y don Gregorio; así ahora, don Francisco, Don Candelo y Don Julián, sacerdotes del Señor continúan al servicio de María, en su advocación de de la Virgen del Consuelo, extendiendo la devoción de ella como Madre de los afligidos.
El responsable de todo este quehacer ha sido don Julián Martín que junto a José Antonio Fernández, ha recorrido familias, casas y han leido libros recogiendo datos; han elaborado CDs, cuadernos de dibujos, presentaciones y miles de cosas más para revivir el mensaje de la Virgen a la joven solanera.
Don Antonio Algora, obispo de Ciudad Real, y en su nombre, el Vicario General de la Diócesis , Don Miguel Esparza, ha autorizado todos estos actos del siguiente modo: "Hacemos votos para que todas estas actividades redunden en bien espiritual de los fieles de esa parroquia, que, sin duda, verán acrecetanda su devoción a la Virgen. Con ella, como Madre, en torno al Señor Resucitado, presente en la Eucaristía , se fortalecerán como cristianos y harán de sus vidas comprometidas en favor de los más necesitados un testimonio atrayente para todos los que los contemplen".

Han colaborado en todos los actos organizados:
- José Antonio Fernández Pérez
- Angelita Jaime Jaime
- Petra Castaño Prieto
- Antonio Arroyo López de la Osa
- Petra González Salcedo
- Juani Torrijos
- Petra Casado
- Inmaculada Serrano Alhambra


outubro 03, 2014

La fiesta de la Inmaculada Concepción de María es también la fiesta más popular en la diócesis de Sigüenza-Guadalajara

 

 

inmaculada-siguienza

Apuntes para una historia sobre la tradición inmaculista en Sigüenza-Guadalajara ante la fiesta del sábado 8 de diciembre de la Inmaculada Concepción

Jesús de las Heras Muela

El dogma y devoción a la Inmaculada Concepción de María  es el aspecto más destacado de la historia mariana y mariológica de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara, que fue adelantado teológico y apóstol constante de esta verdad y misterio.

Los cuatro costados de esta Iglesia local nuestra están impregnados de caminos, ermitas y advocaciones marianas. Su historia es hasta pionera en defender y proclamar los títulos y privilegios de la Madre de Dios. Molina de Aragón y el Cabildo seguntino se llevan la palma. También tienen amplia tradición inmaculista Horche, Guadalajara y Pastrana, entre otros lugares

Las Purezas de Molina

Corría el año de gracia de 1644, cuando, concretamente un 19 de junio, el Señorío de Molina de Aragón hizo solemne voto y juramento de “tener, defender y celebrar la Concepción sin culpa de la Virgen Madre de Dios”

Más de un siglo antes, el Papa León X había honrado a Molina y su iglesia capitular de “Santa María la Mayor de San Gil” con el privilegio de poder celebrar en la medianoche del día 7 al 8 de diciembre una Misa en honor de la Inmaculada. Era el año de 1518. Molina de Aragón conservó, aún después de perder su Cabildo, este privilegio por decreto de León XIII, del año 1883, en la citada iglesia arciprestal. Hoy día esta Nochebuena anticipada es una de sus “honras”, una de sus señas de identidad, que durante tres años pude compartir.

“La Sin pecado”, tal y como es llamada por las tierras frías y entrañables del Señorío, es muy querida allá. Un solemne novenario caldea los ánimos de los molineses hasta la llegada de la gran noche. “Las Purezas” son muestras musicales de este fervor y de esta historia tan unida con el pueblo.

agosto 23, 2014

Las Primeras Mujeres Evangelizadoras en Mexico

 

LAS PRIMERAS MUJERES

EVANGELIZADORAS EN MÉXICO

Introducción

Me parece que no es fácil tratar el tema de la Evangelización. Hoy en día hay mucha alergia incluso a la palabra « Evangelización ». ¿En nombre de qué voy a comunicar el Evangelio a las personas que no lo conocen ? ¿No es un imperialismo cultural o un proselitismo? ¿Por qué no respetar cada cultura con sus creencias ? Hablar de la Evangelización de América es todavía mas difícil … ¡Cuánta gente está convencida de que los evangelizadores de América fueron cómplices de una conquista violenta y destructora de culturas indígenas valiosas!

Pauline Lodder

Agente de Pastoral de la Iglesia Católica Romana en Ginebra

I. Preámbulo

La mujer y el hombre evangelizaron y siguen evangelizando, no sólo con la palabra sino con su vida, cuando se abren día al día al Espíritu de Dios.

En América, muchas mujeres fueron reflejo vivo del Dios, que en Jesús, revela la ternura por cada ser humano. Unas, como maestras, anunciando la nueva fe y compartiendo su saber, con la convicción de que la formación era importante también para la mujer y defendiendo la dignidad de ésta. Otras, como monjas y maestras, dando testimonio desde sus conventos. De estas mujeres, muchas atravesaron el océano, con peligro de sus vidas, acogiendo el llamado de participar en la evangelización de la Nueva España. Otras, recibiendo el ejemplo de aquéllas que llegaron de lejanas tierras, decidieron darse a Cristo con corazón indiviso.

Sí, desde que María Magdalena, corrió a dar la Buena Nueva de la resurrección de Cristo a los apóstoles, muchas mujeres hasta hoy, han deseado compartir la perla preciosa del evangelio de Cristo, dejando de lado las otras perlas, eligiendo la mejor parte, la que lleva de la muerte a la Vida.

II. Los comienzos de la evangelización en México

Los primeros misioneros. Llegada de las primeras órdenes religiosas masculinas

Entre los primeros misioneros que llegaron a México en las expediciones de Hernán Cortés, dos de ellos eran franciscanos. “Durante la entrada en México, acompañaron a las tropas el mercedario Bartolomé de Olmedo, capellán de Cortés, el clérigo Juan Díaz, que fue cronista, después otro mercedario, Juan de las Varillas, y dos franciscanos, fray Pedro Melgarejo y fray Diego Altamirano, primo de Cortés. Todos ellos fueron capellanes castrenses, al servicio pastoral de los soldados, de modo que el primer anuncio del Evangelio a los indios fue realizado más bien por el mismo Cortés y sus capitanes y soldados, aunque fuera en forma muy elemental, mientras llegaban frailes misioneros”.

No sabemos con detalle el papel que desempeñaron durante las guerras que llevaron a la conquista de la Gran Tenochtitlan, capital del Imperio Azteca. Imperio que fue vencido con la ayuda de tribus sometidas. Se dice sin embargo, de aquellos primeros franciscanos, que “actuaron como pacificadores entre los españoles y acaso hicieron lo mismo con los indios”. Más tarde, cuando llegaron el 13 de agosto de 1523, desembarcando en las costas de Veracruz tres frailes franciscanos de origen flamenco: Juan de Tecto, Juan de Ayora o Aora y Pedro de Gante, habían pasado dos años ya de la toma de la ciudad.

En 1524, doce franciscanos partieron de San Lúcar de Barrameda, Cádiz, el 25 de enero, alcanzaron Puerto Rico en veintisiete días de navegación, se detuvieron seis semanas en Santo Domingo, y llegaron a San Juan de Ulúa, junto a Veracruz, puerta de México, el 13 de mayo. Con ellos se comienza de manera más formal el trabajo de evangelización Unos años después, en 1526 llegan 12 dominicos y luego los agustinos en 1533. Los jesuitas llegaron más tarde, en 1572.

En el siglo XVI, las vivencias ecuménicas o las experiencias interreligiosas eran inimaginables: la oración interreligiosa de Asís de 1989, la oración silenciosa de Juan Pablo II delante del muro, en Jerusalén, y tantas otras experiencias…y las nuestras propias que cada uno guarda en su corazón… Lo que sí podemos poner de relieve, con admiración y reconocimiento, es que los misioneros desearon compartir su gran tesoro – Cristo – con quienes no lo conocían y que defendieron la dignidad de los indígenas contra los abusos de los que sólo buscaban sus propios intereses (económicos y otros), acudiendo a quien hubiera que acudir, por amor de quienes sufrían vejaciones y por amor también a ese mismo Cristo que anunciaron con fidelidad.

La labor de evangelización de los primeros misioneros comenzó a través de intérpretes, hasta que poco a poco fueron aprendiendo las lenguas nativas. Más tarde, algunos de ellos habían aprendido el náhuatl, lengua que se hablaba en el valle de México, lo suficiente para hablar y entenderla.

Cuentan los historiadores que una de las maneras para los misioneros de aprender la lengua nativa era el juego con los niños. Escuchaban con atención el nombre que los niños daban a los objetos con los que jugaban y luego los anotaban con cuidado. Por la tarde se reunían los religiosos y se comunicaban unos a otros lo que habían aprendido. Y lo que un día creían haber aprendido bien, al día siguiente se daban cuenta que no era exactamente así y recomenzaban…

Uno de los medios de evangelización fue la escuela para indígenas. Es posible que se inspiraran en la experiencia que de ella se iba teniendo en la Antigua Española (actual Haití y República Dominicana), que quizá conocieron al parar en la isla, camino de México.

Con la llegada de los tres franciscanos antes mencionados, se abrió bajo la dirección de Pedro de Gante, una escuela en Texcoco y más tarde, en 1528, establece la escuela de San José de los Naturales, en la Ciudad de México. Este tipo de escuelas se fueron abriendo en todos los conventos. Se impartían catequesis, lectura y escritura en castellano, aritmética, música….

En enero de 1536, a iniciativa del virrey Antonio de Mendoza y del obispo Juan de Zumárraga se estableció el Colegio de Santiago Tlatelolco destinado a la educación de los hijos de los indígenas principales. En este colegio franciscano el plan de estudios incluía catequesis, escritura y lectura del idioma castellano; y en un nivel superior, gramática y literatura latinas, filosofía, música, información científica y medicina herbolaria a partir de los conocimientos indígenas de algunas plantas.

Los misioneros hicieron uso para la catequesis de las historietas de la época: dibujos representando los sacramentos, algunas oraciones como el Padre Nuestro, y otros temas importantes de la fe cristiana.

A los indígenas les gustaba muchísimo la música, elemento esencial en sus ritos religiosos antiguos. También los misioneros hicieron uso de ella, componiendo cantos sencillos con contenidos catequéticos.

III. Las primeras mujeres evangelizadoras

3.1. Las primeras mujeres que llegaron de España

A los niños se les educaba, principalmente en los colegios impulsados por los frailes franciscanos. Se planteó la cuestión de las niñas indígenas. ¿Qué hacer? ¿Cómo organizarse?

La educación de las niñas también sería tema de interés en el grupo de los primeros franciscanos. Fray Toribio de Benavente, Motolinía, cede a doña Catalina de Bustamante, en 1528, un antiguo palacio, el de Nezahualcoyitzi, para que pueda establecer en él el primer colegio de niñas. Catalina, originaria de Llerena (Badajoz) era viuda. Había ido a la Nueva España con su esposo Juan Tinoco y con sus dos hijas. Catalina, estaba asociada a la orden franciscana como terciaria seglar. Impartió a las niñas, en este colegio situado en la ciudad de Texcoco, educación humana y cristiana, comprometiéndose igualmente en la defensa de su dignidad de mujeres.

Isabel, esposa de Carlos V, se interesa en la cuestión de la educación de las niñas, especialmente cuando se le contacta por problemas del colegio de Texcoco. Había habido abusos (un importante español raptó una niña del colegio y Catalina indignada, pide ayuda al obispo Juan de Zumárraga y éste y sus hermanos franciscanos se dirigen a la emperatriz.) Isabel tomará un vivo interés en el importante tema de la educación de las mujeres, convirtiéndose en patrocinadora de las misiones educativas que irían a México con este fin.

La primera de estas misiones fue organizada por la emperatriz pidiendo al franciscano Fray Antonio de la Cruz, que buscase en España mujeres religiosas, para ir a la Nueva España como maestras de las niñas indígenas. Y llegó a México, Elena Medrano, beata del convento de Santa Isabel de Salamanca que vivía en la iglesia contigua de San Juan de Barbalos .

Con compromiso de distinto tipo que el de las monjas de clausura, las beatas estaban en general asociadas a una orden religiosa, vivían en comunidad y se dedicaban con frecuencia a obras caritativas.

Elena fue acompañada de su sobrina y de otras dos terciarias franciscanas que también aceptaron la propuesta, así como también dos terciarias de Sevilla, Ana de Mesa o Mesto y Luisa de San Francisco Se menciona también como parte de esta misión a Catalina Hernández. El grupo llegó en 1530, y en 1531 se establece con ellas de manera formal un “beaterio” o colegio monasterio, llamado “La Madre de Dios”.

Cuatro años más tarde, cuando Fray Juan de Zumárraga fue a España para ser consagrado obispo, aprovechó su estancia para buscar maestras. Y de hecho invitó a seis mujeres solteras y dos casadas, con sus maridos e hijos. En los principios de la evangelización en México, la política de la corona española, no aceptaba que fueran monjas las que se desplazaran. Esta segunda misión llegó a México en 1534.

La tercera misión educativa tuvo lugar en 1535. Catalina Bustamante, aquella primera maestra, fue personalmente a España y visitó a la emperatriz Isabel, explicándole de viva voz las necesidades y la magnitud de la obra que llevaban adelante. Con la ayuda de la emperatriz, llevó a México cuatro maestras terciarias seglares.

Con las nuevas maestras se pudieron establecer más colegios, como los de Otumba, Cuautitlán, Tepeapulco, Coyoacán, Xochimilco y Tlamanalco. Si se considera que hubo unos diez colegios, que cada uno tenía alrededor de 300 a 400 niñas indígenas y que la escolaridad en ese momento era de máximo cuatro años. Podemos entrever la amplitud de esta maravillosa obra.

Quisiéramos poder conocer tantos detalles de la vida de estas mujeres. Los datos no son abundantes en este sentido. Pero algo sí sabemos: que fueron mujeres emprendedoras, creativas y valientes. Y que su admirable apertura a la gracia del Espíritu, hizo posible esta obra notable de los comienzos de la evangelización. Su “sí”a Dios les llevaría a otros mares, otras culturas, a encontrarse con miradas, sonrisas y palabras con perfume y sabor a nuevos mundos.

3.2. Los primeros conventos femeninos

- Orden de la Concepción

El primer convento femenino de monjas que se establece en México es el convento de la Concepción. Un grupo de jóvenes de la ciudad de México le piden al obispo Juan de Zumárraga que estableciera para ellas un convento. La bendición de este primer convento de la Orden de la Inmaculada Concepción, tuvo lugar en 1540. La bula de Roma confirmando la validez de la fundación es del 11 de febrero de 1545.

Existía un beaterio, que se había formado con maestras que llegaron desde España en aquellas misiones educativas de las que hablamos antes. Y entre los nombres de las monjas de este nuevo convento figura Paula de Santa Ana. No todas profesaron como monjas, algunas siguieron con la vida que tenían, otras regresaron para España. En este convento entraron no sólo hijas de españoles sino también mestizas, a fueron los casos de Isabel y Catalina Cano Moctezuma, nietas de Moctezuma, penúltimo emperador azteca. Y 50 años más tarde, tenía el convento un total de 200 personas. De ellas unas 135 monjas profesas, niñas educandas y personal al servicio de las monjas, como era uso en aquella época también en Europa. Existe también quienes afirman que las primeras mujeres que formarían luego el primer convento concepcionista salieron del convento de la Concepción de Toledo, y que a ellas se agregaron en México, algunas aspirantes que deseaban entrar a este monasterio.

El convento recibía niñas para su educación y las monjas se ocupaban de ellas personalmente. Esta educación se realizaba en pequeños grupos dirigidos por una monja; comprendía catequesis, lectura y escritura del español, latín, aritmética, música coral e instrumental. Aprendían también los oficios que se llamaban propios de la mujer, como coser, bordar y tejer. Las concepcionistas eran famosas, entre otras cosas, por su confección de flores en papel, seda, lino y algodón. Este convento más tarde hizo varias fundaciones en la misma ciudad de México (Regina Coelli, en 1570; Jesús María, en 1580, para monjas sin dote; y otros muchos), así como en Puebla, en 1593, y en otros lugares del país. Las monjas de la Orden de la Concepción ayudarían luego en las fundaciones de los nuevos conventos: muchas de ellas fueron enviadas para ayudar en los comienzos de los conventos de las nuevas órdenes que se fueron implantando en México.

 

janeiro 18, 2014

Toledo, Monasterio de Santo Domingo el Real, Coro


Toledo, Monasterio de Santo Domingo el Real, Coro nave lateral


Toledo, Monasterio de Santo Domingo el Real, Iglesia conventual


Toledo, Monasterio de Santo Domingo el Real, Iglesia nave lateral


Toledo, Monasterio de Santo Domingo el Real, patio del Moral


Toledo, Monasterio de Santo Domingo el Real, reloj y vista panorámica


Toledo, Monasterio de Santo Domingo el Real, museo etnológico


Toledo, Monasterio de Santo Domingo el Real, Corredor del archivo


Toledo, Hospital de Santa Cruz (Hoje Museu da Santa Cruz)


Toledo, Hospital de Santa Cruz (Hoje Museu de Santa Cruz), Claustro


Toledo, Hospital de Santa Cruz (Hoje Museu de Santa Cruz), Escada Claustral


Toledo, Hospital de Santa Cruz (Hoje Museu de Santa Cruz) - Cruzeiro


Toledo, Convento das Comendadoras de Santiago - Claustro e Pátio


Avé Maria Puríssima !

Santa Beatriz da Silva

As Irmãs a seguir

Campo Maior - Portugal

Espanha - Galeria _ Fed. Sta María de Guadalupe

Created with picasa slideshow.

Brasil - Galeria _ Fed. Imaculada Conceição

Created with picasa slideshow.